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Los abajo firmantes, asociaciones y colectivos ciudadanos, entidades cívicas,
vecinos de Salamanca, personas vinculadas con la ciudad o visitantes, profundamente
alarmados por la imagen externa que está mostrando en la actualidad la
ciudad debido a ciertas actuaciones político-partidistas, mentiras y engaños
a que están siendo sometidas miles de personas, queremos manifestar:
1º) Nuestro absoluto rechazo a la utilización partidista de los espacios
públicos de la ciudad así como de su misma imagen, cuyo último
y vergonzoso ejemplo es la exhibición de una pancarta en el balcón
del Ayuntamiento (Plaza Mayor), lo que supone un claro abuso de poder de las
autoridades municipales, además de una clara muestra de parcialidad con
que se están gestionando los intereses generales, pretendiendo hacer pasar
por un sentimiento generalizado y un unánime clamor el contenido de dicha
pancarta, cuando la verdad es que no es más que una opinión partidista
guiada por muy concretos intereses electoralistas.
2º) Nuestro llamamiento a los ciudadanos de Salamanca, a los visitantes
de la ciudad y a todos cuantos no se alineen ciegamente con la interesada confusión
electoralista que mantiene el Partido Popular, a una serena reflexión
sobre el sentido último, las consecuencias y la gravedad del enfrentamiento
civil entre españoles que ese comportamiento partidista está propiciando;
para evitar que siga produciendo el intento de manipulación de los sentimientos
con respecto al tema de la devolución a las instituciones catalanas de
los documentos de su propiedad incautados por la fuerza durante la dictadura,
afirmando, por el contrario, que ello propicia para la ciudad de Salamanca, no
sólo el poder ser, democrática y libremente, sede permanente del
Centro de la Memoria Histórica sino, además, dejar de ser considerada
como el reducto numantino del franquismo y lograr, de este modo, integrarse con
normalidad en la comunidad democrática española como una ciudad
sin tinte alguno ni rémora de inmovilismo, evitando que el nombre de la
ciudad siga siendo asociado a la represión y que su mención en
algunos lugares, debido al comportamiento irracional e intransigente de las autoridades
locales del Partido Popular, siga siendo sinónimo de franquismo.
En este sentido, Salamanca es mucho más que lo que representa su actual
alcalde, fue la cuna del derecho de gentes, y merece ser considerada como lo
que es: una ciudad vinculada con la cultura, tolerante y con vocación
integradora.
Asimismo, creemos que cualquier boicot o rechazo a productos catalanes, propiciado
también por esa misma operación política partidista de desgaste
y acoso al gobierno de la nación y al de la Generalitat de Cataluña,
no propicia otra cosa que el seguidismo absurdo de unas intenciones electoralistas
que no tienen empacho en provocar el odio y la exclusión, el enfrentamiento
y la inquina entre diferentes pueblos y comunidades de España, que después
de décadas de esfuerzo, tolerancia y entendimiento, han logrado una fraternal
convivencia y concordia.
3º) Por último, nuestro rechazo frontal a la tergiversación
histórica a que ha sido sometida la memoria de Miguel de Unamuno mediante
la rastrera, ignorante, zafia y chabacana utilización de una frase pronunciada
hace sesenta y nueve años por el entonces Rector de la Universidad en
una concreta y reconocible circunstancia histórica, y que ha sido ahora
utilizada, en una reconversión estúpida de su significado sólo
achacable a la ignorancia o a la mala fe, justamente en el sentido contrario
al que tuvo al ser pronunciada. Y, aunque somos conscientes de que las palabras
a nadie pertenecen, también lo somos que la historia, la memoria y la
verdad sí establecen ciertas relaciones que figuran como referentes de
nuestro devenir y del significado del mismo que son reconocidas, en todo caso,
por quienes aman la verdadera historia, respetan la memoria y buscan la verdad.
Salamanca, 30 de diciembre de 2005
PSOE, IU, LOS VERDES FORO DE IZQUIERDAS, UGT, CCOO, UNE, CEA, FEVESA |